Maestras de la Alquimia

Si los humanos fuéramos capaces de abrir nuestras mentes más allá de nuestro antropocentrismo, nos daríamos cuenta que vivimos en un universo lleno de seres que pueden ser nuestros maestros. No solo porque han conseguido adaptarse al ambiente de forma excelente y usando siempre maneras sostenibles de hacerlo (algo que los humanos ahora tenemos la necesidad de imitar por nuestra propia supervivencia), que también, sino porque encarnan, en su vida, la sabiduría de la alquimia interior.

“Como es arriba, así es abajo; como es abajo, así es arriba”, reza la ley de Correspondencia del Kybalión. Aquello que vemos en un plano determinado puede usarse para comprender otros planos a los que no tenemos acceso directo.

Los seres fotosintéticos, es decir, plantas, algas y protozoos, sobre todo, han llevado a la excelencia la capacidad de obtener todo lo que necesitan en su vida a partir de agua, dióxido de carbono y luz, es decir, a través de la fotosíntesis.

Los humanos, a pesar de nuestros increíbles avances tecnológicos, no hemos sabido imitar a los seres verdes y azules en su capacidad de crear materia a partir de elementos tan simples y al alcance de todos.

La fotosíntesis es una reacción química, pero al mismo tiempo y con las claves adecuadas es una lección de vida que los humanos deberíamos tratar de imitar. Veamos la reacción desde el punto de vista simbólico y metafísico.

Los vegetales absorben agua por sus raíces y la elevan hasta sus hojas. Allí, las células, que poseen pigmentos que captan la luz solar consiguen cortar la molécula de agua con un micro láser que fabrican creando un solo haz de luz a partir de la luz que entra.

La molécula de agua cortada, separada en hidrógeno y oxígeno se combina con el dióxido de carbono que entra por los estomas, los poros de las hojas, y en su nueva unión, se construye la molécula de glucosa. Fruto de esta reacción una molécula de oxígeno se forma y es expulsada de la hoja para beneficio nuestro y de todos los seres que viven de él.

Agua + Dióxido de carbono + Luz …….da lugar a……. Glucosa + Oxígeno

Veámoslo desde el punto de vista simbólico:

El agua se ha asociado siempre con las emociones por su tendencia cambiante, su movilidad y fluidez.

El dióxido de carbono forma parte del aire y el aire, se ha asociado con los pensamientos por la tendencia de ambos a la expansión. Nuestros pensamientos tratan siempre de ocupar la totalidad de nuestra mente, igual que el aire ocupa todos los rincones de un espacio.

La luz se ha asociado desde antaño a la conciencia ya que solo cuando somos conscientes de algo podemos verlo.

La glucosa en las plantas es la energía que necesitan para construir el resto del ser vegetal. Es la energía de materialización.

Y finalmente el oxígeno, que para las plantas es un residuo, pero que para nosotros es la vida. El oxígeno permite las reacciones en nuestras células que aporten la energía necesaria para funcionar. Es la energía de vida.

Emociones + Pensamientos + Consciencia

…. da lugar a ….

Energía de materialización + Energía de Vida

Esta reacción simbólica da la clave para la adaptación a la vida en la Tierra, tanto para los vegetales que la tienen integrada en su ser, como para los humanos, que debemos recrearla en nuestro vivir.

La conciencia que pongamos en nuestras emociones y nuestros pensamientos determinará la energía para materializar de que dispongamos y la energía de Vida o la calidad de nuestra salud.

Si somos inconscientes en nuestro vivir no tendremos control alguno sobre nuestra vida, salud y la realización de nuestros proyectos. La vida nos parecerá un juego de azar donde la lotería del universo es quien decide si enfermamos o no, si somos creadores o no.

Otra posibilidad es ser conscientes y calificar nuestras emociones con tanto Amor del que seamos capaces. Tener un cierto control sobre nuestros pensamientos, tanto sobre nosotros mismos como con respecto a los demás para evitar crear egregors nocivos. Si la calidad de nuestras emociones y pensamientos es buena, dispondremos de abundante energía para materializar nuestros proyectos (que seguro estarán teñidos con la misma consciencia de Amor y Respeto) y abundante energía de Vida, que repercutirá en una mejor salud.

De nosotros depende, de nuestra consciencia y voluntad, para crear un mundo propio y lleno de vida o no.

Las plantas, hace millones de años que viven de esta manera en el planeta, integrando su conciencia plenamente en su materia y han conseguido crear un vergel exuberante de Vida y acoger la vida animal y también la humana.

Los humanos, que en nuestro proceso evolutivo hemos creado un ego para tratar de sobrevivir al mundo, nos hemos apartado de la Madre Tierra, pero tenemos la capacidad de volver a ella con solo hacernos conscientes de lo que pensamos y sentimos. Ponerle Luz a nuestro día a día nos hará más creadores, más saludables, y más integrados con nuestro entorno. Formando parte del proceso de Vida de la Tierra en lugar de entorpecerlo.

¿Son o no son los vegetales Maestros de la Alquímia?

Un arbrazo de Luz

Conciencia y Esencias II

De vez en cuando en mis cursos alguien me pregunta si las esencias florales no son algo externo de lo que dependemos. Algo que tomamos de afuera. Cuando el trabajo de crecimiento y equilibrio debería ser interno.

A lo que yo les respondo que sí… ¡y que no!

¿Qué es lo externo? ¿Qué lo interno? ¿Hay algo de lo que no formemos parte en la naturaleza? ¿No somos naturaleza en estado puro? ¿No somos conciencia? ¿No está toda la naturaleza preñada de vida y conciencia?

Somos naturaleza, de eso no hay duda. Una naturaleza con capacidad de autoconciencia como pocos seres antes. En el proceso de la adquisición de esta autoconciencia parece que nos identificamos con partes de nuestro ser, solo partes y las tomamos por el Todo. Miramos nuestro cuerpo cambiante y nos reconocemos en él. Aprendemos a sentir aquello que nos gusta y lo que no y creamos una autoimagen, a menudo demasiado fija, con la que definirnos. Pensamos como debería ser el mundo y lo analizamos todo a través de esa mirada, que, evidentemente, es muy subjetiva, y la tomamos como la verdad, como nuestra verdad con la que afirmarnos.

A medida que crecemos dejamos que otros nos definan y nos digan como creen que somos, y a menudo aceptamos su creencia como una definición de nuestro ser individual. Nuestro entorno, nuestra propia visión, lo que arrastramos como individuos del pasado, individual, familiar y colectivo, va tejiendo una cota de malla con la que creemos protegernos, pero que nos limita y constriñe, como una corteza demasiado gruesa, como una rama inflexible que se rompe con el viento fuerte de los días.

En medio de esta visión errónea de nosotros mismos, aislados en mitad de un universo infinito que de tan grande nos llega a aterrorizar, creemos que estamos solos. Pero no es así. La naturaleza, que es sabia pues es una con la conciencia universal, todo tiende a equilibrarlo y pone al alcance de nuestros errores las esencias para recordar. Para que nuestro ser adquiera la paz, el equilibrio, el valor, la mesura, la alegría, etc.

¿Cómo lo hace?

Imaginemos una persona que ha sido educada para ser rápida en sus quehaceres. Una persona que se siente útil si es capaz de hacer muchas cosas. Que no se siente bien no haciendo nada. Que tiene una personalidad emprendedora, iniciadora de proyectos. En lenguaje floral de Bach algunos podríamos llamarla Impatiens.

Esa persona no tiene ningún problema en realidad hasta que su don, la capacidad de iniciar proyectos y ser muy rápida llevándolos a cabo se va convirtiendo en una maldición. Eso sucede porque la gente la valora por su hacer y eso la llena de orgullo. El don va tomando peso hasta que la personalidad transforma ese don, por exceso, en un defecto. La energía veloz de Impatiens crece, y la mente, orgullosa de ser así, transforma esa energía mental en energía orgánica y el cuerpo sigue a la mente y a su vez toma velocidad. El corazón se acelera, la respiración corre y el sistema digestivo cabalga. Los músculos se tensan y el cuerpo manifiesta síntomas cada vez más intensos. Nunca para hacer daño. El cuerpo muestra a la persona un retrato de la mente para que vea y pueda entender que hay que suavizar algo. El cuerpo y con el tiempo, la enfermedad que se puede formar, son la naturaleza tratando de mostrar los excesos y equilibrar.

La persona consciente y que aprendió a leerse a sí misma entenderá y frenará, y los síntomas no llegaran a cronificarse. Por desgracia no aprendimos a leernos. Nadie nos enseñó. La gran mayoría creyendo que hacer muchas cosas y rápido en un mundo acelerado es un don, no querrá desidentificarse ni perderlo. No tendrá la conciencia del desequilibrio y no relacionará su corazón desbocado con su mente acelerada.

Aquí es cuando las esencias entran en juego. Para estos momentos cruciales la naturaleza nos regala una segunda oportunidad e “inventa” una planta que como el humano acelerado corre en su día a día. Crece cada vez más rápido y expulsa sus semillas, a menudo antes de tiempo. Esa especie vegetal precipitada está para mostrarnos su equilibrio. Al tomar la esencia de la flor de esa planta sentimos que sin correr tanto estamos mejor. La personalidad Impatiens, por primera vez, puede sentir su don sin los inconvenientes del defecto. La esencia nos recuerda el equilibrio perdido. No nos quita nada. Solo nos muestra cómo podríamos ser aprovechando aquello con lo que nacimos sin llevarlo al más extremo de sus extremos.

Y aquí es cuando la conciencia adquiere toda su relevancia. Si tomamos la esencia como quién toma una aspirina, creyendo que la esencia lo va a hacer todo, la persona se calmará, pues la esencia hará su trabajo de llevarnos a la calma pero con el tiempo la persona no habrá sentido de verdad su don y su defecto, no sabrá que puede usar ambos y pasado un cierto tiempo correrá de nuevo atraído por lo que cree es su forma de ser y dirá, resignada: “yo soy así”.

La persona que en conciencia (muy a menudo la guía de una terapeuta puede facilitar grandemente las cosas) entienda que no hay nada malo en ella y que solo requiere reequilibrar el “exceso de don”, sanará.  Aceptando su virtud y manteniéndola dentro del equilibrio, no llegará al defecto.

Las esencias, no tengan miedo, nunca harán nada que no hagamos por nosotros mismos a un nivel profundo (aunque en la superficie notemos muchos cambios en los síntomas). Son apuntes, recuerdos, indicaciones de equilibrios, de un camino que tendremos que recorrer en primera persona. La naturaleza será nuestra maestra si nos dejamos guiar. La naturaleza cuida de sí misma y ¿que somos nosotros sino naturaleza? Con la naturaleza como Maestra, no hay error posible. Las esencias florales son los guiños que la Madre Tierra ofrece al mundo humano en su adolescencia, aportando su Amor en cada forma de Vida, para ayudar al ser autoconsciente en los dolores del parto espiritual que está atravesando.

Con Amor

Conciencia y esencias

¿Sabes que tú, como ser humano, eres el resumen evolutivo de toda la vida en la Tierra? En ti se integran los minerales, formando huesos, cabello, uñas y dientes y en pequeñas cantidades son básicos para el resto del organismo (piensa en el hierro de la sangre). Tus células son casi iguales a las de los animales y tu ADN está constituido por retazos de bacterias, hongos y virus, entre otros; a parte de todos los microbios que forman tu flora intestinal, dérmica, vaginal, etc. y sin la cual no estarías vivo.

También sabemos que como seres humanos sintientes no somos solo materia y energía, sino que somos un animal, emocional, social y que usa fuertemente la mente racional.

Tenemos muy claro que para vivir cada día en este planeta azul requerimos de aire, de agua y alimentos para nuestros cuerpos físicos y que cuando enfermamos usamos las plantas medicinales, desde antaño (que ahora se han transformado en miles de remedios químicos, muchos, imitaciones “más potentes” de los principios activos de los vegetales).

Por la ley de Analogía, “lo que es arriba, es abajo”. Lo que sucede a nivel físico, debe suceder a nivel energético, a nivel emocional y también a nivel mental y como no, a nivel espiritual. Y por eso mismo no sería inteligente usar una infusión de tomillo para sanar un trauma emocional, ni una aspirina para tratar una depresión.

Veamos un ejemplo concreto. Un dolor de barriga puede deberse a muchas causas. Puede deberse a una indigestión, un exceso puntual de alimento y lo podríamos tratar con una infusión de manzanilla.

Pero si la barriga nos duele porque no podemos tragar algo en el nivel emocional, la infusión de manzanilla, a lo sumo calmará parte de sus efectos, pero no la causa. Podremos usar la esencia floral de manzanilla que irá a calmar las emociones relacionadas. Al calmar la causa, los efectos (el dolor) cederán.

Si el dolor viene por algo que no entendemos, que no procesamos adecuadamente en el nivel mental, entonces quizás la esencia de Chestnut Bud, puede ayudarnos a entender.

Así cada esencia trabaja en un nivel adecuado y necesitamos saber cual es el nivel que debemos abordar para ser realmente eficaces en el tratamiento. Sino estaremos dando “aspirinas para emociones”.

Otro aspecto básico y que a menudo olvidamos es ayudar a enfocar a nuestro “paciente” en la verdadera causa de su sufrimiento. La falta de conciencia, el olvido de quién es en realidad, son el gran obstáculo a su curación.

A ese aspecto, aunque el trabajo será suyo, los terapeutas debemos contribuir a mostrar el camino que él deberá valorar si quiere andar y entonces deberá recorrerlo.

Podemos dar esencias largo tiempo. Si son acertadas enseguida mostraran su eficacia, pero si la causa del sufrimiento no se aborda y solo se adormece con las esencias, podemos dar por seguro que el sufrimiento seguirá, puede qué con altibajos, pero seguirá.

Queremos una terapia floral que ayude a ser conscientes a la gente, para que cada día sea más autosuficiente y menos dependiente del terapeuta.

Os decía al principio que somos un resumen evolutivo de todos los seres y eso nos da una gran ventaja. Cuando nos desviamos de nuestro ser real contamos con una miríada de asistentes en plena naturaleza que podrán recordarnos “el camino de vuelta a casa”. Esencias de plantas, de algas, de hongos, de minerales, de animales (que, claro está, no se preparan por ebullición 😉).

Cada especie está especializada en un don, en una virtud, en una parte del ser humano. Cada ser ha ayudado a conformar al humano en alguna de sus partes y cada ser puede ayudar a recomponerla.

Para eso “solo” necesitamos encontrar donde está el problema y si éste es de carácter puramente físico, emocional, energético, mental o espiritual. Después aplicar el remedio correspondiente en el cuerpo que lo requiera.

¿Y ya está?

Nooo. Ahora empieza. El remedio, lo que hace es solo ayudarnos a recordar la armonía que se perdió en ese aspecto y fraguarla de nuevo. Pero ningún remedio sustituye a la conciencia del propio ser, que es quien realmente debe aprender para poder cambiar. A menudo, aprender, será solo aceptar. Si no aprendemos, repetiremos. Y esa repetición será dolorosa, porque si no somos capaces de aprender con conciencia, el dolor actúa de despertador de la misma para, al fin, llevarnos al equilibrio.

Por compleja que sea nuestra sociedad y nosotros mismos, al ser hijos de la Tierra, de todos los seres de la Tierra, también en ellos encontramos consuelo y aprendizaje. Miles de esencias nos esperan para ser descubiertas, para cientos de casuísticas distintas. Desde las que trabajan en la contraparte energética del cuerpo físico (cuerpo etérico), las que equilibran aspectos emocionales y mentales y también las que nos ayudan en aspectos espirituales. Las hay para ayudar en los desequilibrios (excesos o defectos de lo que sea), otras son para protegernos del entorno (aspectos emocionales o energéticos), y unas más recientes que nos ayudan a contactar con otras realidades cada vez más cercanas. Además, ante tal variedad de la Vida que viene a nuestra ayuda, en cualquier conflicto encontraremos esencias que pueden trabajarlo en sus distintos matices, en sus diversas causas, siendo más eficaces. Cuanto más cercana sea la esencia al problema, más eficaz.

En la terapia floral debemos enfocarnos en lo que el consultante debe aprender, en que espacio de su ser debe aprenderlo (que cuerpo energético) y que esencia es la más adecuada para ambos. Todo el proceso guiado con una conciencia centrada en la virtud a trabajar. Y el acompañamiento del terapeuta para insistir que la cura real viene del propio ser del paciente. Así, el paciente, dejará de ser paciente para ser “actiente”.

Un abrazo

Salir del Confinamiento ¿Y ahora qué?

Este confinamiento ha servido para, al paralizar la sociedad y detener el movimiento externo, tener la posibilidad de mirar al interior. La quietud forzada por las circunstáncias, el silencio que el estar resguardados nos ha brindado, el aislamiento social, el miedo y la incertidumbre, la salvaguarda de nuestros mayores, etc., nos han conducido, solo si así lo hemos querido, a nuestro ser interno.

¿Y ahora que parece que el confinamiento se va relajando, qué? ¿Volveremos a la vorágine de hace dos meses? ¿repetiremos hábitos aunque no nos gustaran? ¿retornaremos a vivir una vida desde la superficialidad de la prisa?

En el audio os recuerdo un capítulo del libro “La conciencia de Gaia”, que podéis descargar de forma gratuita en esta misma web. En este audio os propongo una posibilidad de reenfoque de nuestra vida para ir en armonía con las uniones que debemos recorrer para realizar en nosotros el siguiente paso evolutivo: “La primera simbiosis de la conciencia”

Unión con los hermanos humanos, unión con la naturaleza y protección de la misma y unión con la conciencia de nuestras células. La realización de algunos de estos puntos en cada uno nosotros o el intento de integrar los tres nos llevará, como especie, más allá de la encrucijada en que nos encontramos. A dar un salto como nunca antes hemos dado.

Un arbrazo fraterno

Salir del confinamiento
z

Aprovechemos el confinamiento

Hola de nuevo, en este audio os quería comentar algunos descubrimientos realizados estos días de trabajo interior y con la ayuda de la meditación del Cosmos. La energía que está llegando parece ser una energía que nos puede ayudar a dejar atrás condicionamientos, lastres, planteamientos vitales obsoletos etc. Es una llamada a aprovechar el momento y el movimiento universal que se está dando. Pero como siempre, tenemos que pedir para que se nos dé. Es una invitación a pedir, pero no como seres débiles y llenos de carencias, sino como seres cósmicos que formamos parte del tejido del Universo y pedimos con la certeza de obtener. Que así sea. Un abrazo grande.

La esencia de Artemisia annua, un posible antiviral

Hola de nuevo, os escribo para proponer a quien tenga la posibilidad, sobre todo en América del Sur, que está entrando en el otoño, que elaboréis la esencia de Artemisia annua por el método Bach de ebullición. En el audio adjunto os cuento el por qué. Y a los que vivís en Igualada o en la zona confinada, sabed que tengo stock de la esencia para prevenir o tratar a la gente contagiada. Así seguirá la investigación iniciada.

Un abrazo

La Conciencia de Gaia, el libro, descarga gratuita

Aquí podrás descargar mi libro “La Conciencia de Gaia” de forma gratuita. Pero te recomiendo que también descargues la presentación del libro que encontraras en la penúltima entrada. Léela y escucha el audio (para escucharlo tienes que poner el modo presentación) ¿Porqué? porque la primera parte del libro tiene aspectos científicos que eran imposibles de simplificar. Si encuentras alguna dificultad en entender estos primeros capítulos del libro, en la presentación del “power point” y mi audio están simplificados. Lo importante es llegar a entenderlo todo aunque sea de una forma resumida para poder saber en que fase de la evolución estamos.  

Es un libro para compartir y por lo tanto agradeceré su difusión. Un abrazo

Jordi

La Conciencia de Gaia (Presentación del libro)

Hace años escribí un libro sobre la evolución a través de la cooperación que hoy se ha convertido en plena actualidad y creo que también en plena necesidad. Espero que nos ayude a entender el camino que hasta ahora hemos realizado como humanidad y sobretodo el camino que debemos emprender para trascender el actual estado de nuestra especie.

Esta es una presentación resumida de libro. En unos días voy a dejar el libro para su descarga gratuita.

El audio que acompaña la presentación en imágenes no es del todo bueno porque no tengo unos auriculares ni un microfono excelentes. Os pido disculpas. La verdad es que nunca había pensado que necesitaría unos ni que realizaría esta presentación. Un Abrazo Grande. Gracias por Ser y Compartir.

Jordi

La evolución que el virus trae

Hola de nuevo, quería compartir un audio en el que hablo un poco de información sentida sobre el virus y el estudio de su signatura. También de aquello que este ser, hijo de la Madre Tierra, nos trae para ayudar en el cambio evolutivo. Agradecer también que muchos estéis realizando la meditación del Cosmos para ayudar a la gente que sufre sola en el hospital, a sus familiares, a la que tiene miedo e incertidumbre por el futuro, a la gente que necesita encontrar un sentido a todo. Es decir a tod@s nosotr@s, que Somos Uno.

Un abrazo